LAS AMENAZAS DE MASACRE PERSISTEN

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó quiere nuevamente dejar constancia de nuevas acciones en contra de nuestro proceso, los hechos que ponemos a consideración y como constancia a la historia y la humanidad son:

– El día 25 de septiembre a las 6 a.m. llegó un grupo de 30 a 40 hombres armados a una casa ubicada a quince minutos de San Josesito (exactamente a un lugar conocido como como la Antena). Allí se encontraba la señora que habita dicha casa. Varios de los hombres llevaban la cara tapada con pañoletas que decían Autodefensas de Colombia. Ellos mismos dijeron que eran las autodefensas y le mostraron brazaletes que decían AUC. Además, cargaban fusiles de los que utiliza el ejército y también llevaban AK de los que usan los paramilitares. Le dijeron que estaban de nuevo operando por allí y que la misión número uno era el exterminio de esa h. p. comunidad de paz, y que por ello necesitaban información y colaboración. Luego sacaron una lista de nombres y le dijeron que necesitaban varios líderes y acompañantes para asesinarlos, ella les respondió que no le preguntaran por nadie porque ella no sabía nada ya que no salía de la casa y no conocía nada. También le preguntaron si los gringos estaban en la comunidad ya que eso les impedía entrar para poder hacer una barrida pero que tarde o temprano iban a hacerlo y que iban a limpiar esa zona de guerrilla y la comunidad era la principal guerrillera. El tipo que le hablaba y le preguntaba le dijo que le quedaba prohibido decir algo y que, si lo hacía, se atuviera a las consecuencias. Después de ello se fueron. El lugar de dicha presencia paramilitar dista 10 minutos de San José, donde se encuentran el ejército y la policía en forma permanente. A cinco minutos de dicho lugar se encuentra constantemente otra tropa del ejército. Esto claramente evidencia la relación de este grupo paramilitar con la fuerza pública.

– El día 15 de septiembre llegó a la comunidad un documento de la fiscalía de derechos humanos de Bogotá, en el cual se le solicitaba a la comunidad que por favor entregara al señor Arturo David quien sabían era de la comunidad y vivía allí, que era requerido por una orden de captura por el delito de guerrillero y acusado de atacar una delegación de la fiscalía en el 2005. Anexaban a ello la notificación de la orden de captura de Arturo David.

Ante esto la comunidad exigió inmediatamente la presencia de la defensoría y procuraduría para que hicieran acciones en contra de ese atropello y señalamiento contra la comunidad: primero porque el señor Arturo David dejó de pertenecer a la comunidad desde enero de 2004 y desde ese momento no vive dentro de la comunidad, información que se ha hecho pública y que la Fiscalía conoce. Segundo la acción de la Fiscalía es totalmente irregular como lo reconoció la defensoría y la procuraduría pues esas notificaciones y acciones las tiene que hacer un organismo de control y no le compete a la comunidad. Esto simplemente tiene un carácter de señalamiento contra la comunidad de guerrillera y la búsqueda de judicializar a los líderes.

– El día 10 de septiembre hacia las 10:40 a.m. miembros del ejército interceptaron a dos jovencitas de la comunidad una de 11 años y la otra de 12 años en la carretera entre San Josesito y San José. Los militares les dijeron que ellos sabían que vivían en San Josesito y eran de la comunidad, que necesitaban que colaboraran con ellos y les ofrecieron $ 20.000 diarios si les decían todos los movimientos e información de la comunidad y en especial de los líderes. Que por cada persona que lograran conseguir que trabajara para ellos les pagaban $ 100.000. Ellas les dijeron que no y que no les molestaran. Ellos les dijeron que tranquilas que lo pensaran y que si se decidían ellos estaban por ahí.

Todos estos hechos evidencian lo que hemos ya expresado durante varias semanas: la preparación y orquestación de una masacre contra miembros de la comunidad, la presencia paramilitar evidencia el juego de la llamada desmovilización y solamente muestra una vez más la búsqueda de exterminio contra la comunidad por parte del Estado colombiano utilizando para ello las fuerzas militares en acción conjunta con los paramilitares.

Estamos en este momento en un fuerte proceso formativo y organizativo y por ello sabemos que estos planes de muerte como todos los que se han hecho contra la comunidad no triunfarán. El objetivo es que reine la muerte, el miedo y la impunidad como forma de vida, pero nuestra opción es por la justicia, la vida y la solidaridad creando día a día un mundo alternativo. Agradecemos el apoyo nacional e internacional para seguir caminado en nuestras búsquedas de vida diferente.

Comunidad de Paz de San José de Apartado

Septiembre 26 de 2006

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