Sigue en firme la política de exterminio del Estado

La manera como los miembros de la fuerza pública y sus auxiliares paramilitares han seguido tratando a los integrantes de nuestra Comunidad de Paz, es abiertamente agresiva y criminal, sin que parezca preocuparles en lo más mínimo el colocarse fuera de la ley y en explícita posición delictiva. Nos anuncian permanentemente que nos van a exterminar y cuando encuentran a un campesino en el camino o cuando entran a sus viviendas, les advierten que si se unen a la Comunidad de Paz lo único que les espera es sufrimiento y muerte. Mientras el Gobierno, el Ministerio de Defensa y la Cancillería, le responden a todas las gentes solidarias que se preocupan por nuestra vida y seguridad, que están respetando nuestros derechos, cumpliendo con las sentencias de la Corte Constitucional y con las Resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las tropas del Estado, en unidad de acción con los paramilitares de siempre, cada vez más activos, nos torturan, nos amenazan, nos roban nuestros alimentos, nos destruyen nuestros cultivos, nos conminan a abandonar nuestras tierras, nos agraden sexualmente y lo hacen con toda la prepotencia y altanería de que son capaces, afirmando que para ellos no hay ley ni Constitución ni tribunales que valgan; que ellos pueden hacer lo que quieran y que cuentan con todo el respaldo de sus superiores. Y en realidad sus superiores niegan que todo esto esté ocurriendo para así no tener que sancionar a nadie, dándole confianza a sus tropas y garantizando una impunidad que siempre repercute en nuevas agresiones.

Por nuestra parte continuamos resistiendo a todas estas agresiones y confiando en que la gente que tenga principios éticos nos acompañará en el clamor por la justicia, por la verdad y por la erradicación de tanta corrupción y criminalidad hasta poder establecer un Estado de Derecho.

Ante el país y el mundo dejamos constancia de los últimos hechos: 

–          El lunes 21 de septiembre de 2009, hacia las 10:00 horas, en la vereda Las Nieves, miembros del Ejército detuvieron a dos miembros de nuestra comunidad que se encontraban trabajando en su finca, donde estaban sembrando maíz. Los militares les preguntaron que si eran de la Comunidad y al responder ellos afirmativamente, comenzaron a insultarlos y a tratarlos de guerrilleros, diciéndoles que allí no podían estar; que no permitirían que la Comunidad estuviera en ningún lugar. Anotaron sus nombres, y cuando nuestros compañeros les dijeron que eso era un empadronamiento prohibido por la Corte Constitucional, los militares respondieron que ellos hacían lo que les diera la gana; que para ellos no existían leyes.  Después de insultarlos y preguntar por Reinaldo Areiza, miembro de nuestra Comunidad a quien el Coronel Germán Rojas Díaz sometió a chantajes el pasado mes de enero, diciéndole que si no colaboraba en la destrucción de la Comunidad le haría un proceso judicial como financista de las FARC y como narcotraficante, y que si colaboraba, le daría muchísimo dinero. Al ver que Reinaldo no estaba allí, se fueron, pero antes les advirtieron a los que habían detenido, que si amaban la vida, abandonaran esa zona, o si no lo hacían, ellos no respondían por lo que les ocurriera.

–          El martes 22 de septiembre de 2009, hacia las 11:00 horas, miembros del Ejército entraron a la escuelita de nuestra Comunidad en la vereda La Esperanza, allí se les pidió que salieran, pues era un espacio privado de la Comunidad de Paz, y comenzaron a insultar a los miembros de la Comunidad tratándolos de guerrilleros y afirmando que ellos (los militares) podían hacer lo que les diera la gana.

–          El miércoles 23 de septiembre de 2009, hacia las 14:00 horas, miembros del Ejército entraron a la escuela de nuestra Comunidad en la vereda La Resbalosa. Se les pidió que se retiraran, pues era un espacio privado de la Comunidad de Paz donde no debía haber armas, y entonces comenzaron a insultar a la gente de la Comunidad, diciendo que ellos iban a acabar con la comunidad como fuera. La gente de la Comunidad les explicó que ese sitio era una propiedad privada donde no podían ingresar y menos portando armas, ante lo cual los militares respondieron que hacían lo que les diera la gana y que podían destruir esa escuela si se les daba la gana; que recordaran la masacre de 2005. Luego se fueron furiosos, profiriendo insultos contra la Comunidad. El viernes 25 hacia las 16:00 horas, volvieron a ingresar a la escuela y estuvieron allí una hora, tiempo en el cual se dedicaron de nuevo a insultar a la Comunidad diciéndole a la gente que la iban a exterminar como fuera. El sábado 26 hacia las 10:00 horas volvieron de nuevo a ingresar a la escuela y volvieron a repetir las mismas agresiones.

–          El jueves 24 de septiembre de 2009, en horas de la mañana, fue robado un computador portátil de la Comunidad, así como una USB. A pesar de encontrarse otros elementos de valor en esa casa, fueron substraídos únicamente el computador y la USB, para lo cual violaron la cerradura de la vivienda.

–          El domingo 27 de septiembre de 2009, hacia las 17:00 horas, en la vereda La Unión, fue detenido Mauricio David por el Ejército. Los militares le decían que esa h.p. Comunidad de Paz era guerrillera y que la iban a exterminar como fuera. El lunes 28 entraron a los espacios de la Comunidad y se identificaron como Batallón 33. Allí miembros internacionales que realizan acompañamiento, les dijeron que ese terreno era propiedad privada y que se les pedía que lo respetaran. Los militares se reían de ellos y decían que ni La Unión ni La Resbalosa eran de la Comunidad de Paz.

–          En los últimos días se han registrado combates en Nuevo Antioquia, entre los paramilitares y la guerrilla, y en el caserío de San José entre la guerrilla y la policía. Los diversos actores armados continúan convirtiendo en campo de batalla espacios densamente habitados por población civil, lo que infringe los principios más básicos de los Convenios de Ginebra.

 Las amenazas, los anuncios de exterminio, las violaciones de nuestros territorios de paz, los empadronamientos ilegales e inconstitucionales, las detenciones arbitrarias, los chantajes, se unen a los millares de agresiones anteriores de lo cual hemos dejado constancia siempre. Los hechos son contundentes pero nuestra decisión de mantenernos en nuestros principios sigue siendo firme y a pesar del enorme riesgo en que nos mantienen, continuamos generando en nuestra comunidad formas de vida alternativa, basada en la importancia de lo comunitario; en la solidaridad; en la negativa a guardar silencio sobre los crímenes; en el rechazo rotundo a la impunidad y a la injusticia. Hacemos nuevamente un llamado urgente a solidaridad nacional e internacional para exigir al Estado que cese en su afán criminal de exterminarnos. Ante tanta ignominia sólo podemos acudir a esa fuerza del corazón de los que aman la verdad y la justicia, pues esos corazones no descansan de construir barreras contra los sembradores de la muerte.

COMUNIDAD DE PAZ DE SAN JOSE DE APARTADO

Octubre 11 de 2009

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