UNA NUEVA AMENAZA DE MASACRE

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó deja constancia de una nueva amenaza de muerte, los hechos que ponemos a consideración son:

 –          El día 22 de agosto hacia las 10 a.m. en San José de Apartadó tres personas fueron testigos del diálogo que sostenían policías y miembros del ejército; en dicho diálogo hablaban de una masacre que estaban planeando contra San Josesito, ellos decían que estaba casi preparada para ejecutarla y que se había planeado para que pareciera que fuera de la guerrilla. Decían que les daba lástima que pudiera caer gente inocente en San Josesito, pero era necesario hacerla para poder tomarse la zona, decían los policías y militares.

–          El día 16 de agosto hacia la 1 p.m. un grupo de paramilitares que se encontraba en Arenas Bajas mandó una razón a gente de Arenas Altas donde les decían que tenían que vender las tierras o las desalojaban sino querían morir, que ellos las necesitaban para los planes que tenían en la zona. En estos momentos a una hora de Arenas Altas, hacia Turbo, en el lugar llamado los Mandarinos se está construyendo una represa de agua cuyo abastecimiento se realizará de las aguas que nacen en Arenas Altas y cuyos propietarios son miembros de nuestra comunidad que están siendo amenazados con el fin de poder cumplir este proyecto económico.

–          El día 1 de agosto en horas de la mañana miembros del ejército dijeron a los campesinos que tenían que pagar vacuna por el ganado ya que dicho dinero era para poder construir bases militares en los lugares de la comunidad, que ese era un impuesto que estaba pagando todo mundo en Urabá.

 Este plan que están realizando miembros de la policía y del ejército se convierte en una amenaza que, como otras veces, se puede volver realidad. Ya es costumbre para el   gobierno realizar este tipo de acciones y echarle la culpa a la guerrilla como fue el caso de la masacre del 21 de febrero de 2005 donde el ejército asesinó a ocho personas.

Todos estos hechos evidencian la pretensión de querer destruir a la comunidad, se quieren apoderar de nuestras tierras para realizar sus grandes proyectos económicos, por ello necesitan desplazarnos y asesinarnos, así mismo colocan impuestos ilegales para militarizar nuestros lugares. Se evidencia el proyecto paramilitar apoyado por las fuerzas militares. Pedimos la solidaridad nacional e internacional para exigirle al Estado que cese estas acciones de muerte, de desalojo y apropiación de nuestras tierras a través de las amenazas y la militarización en acción conjunta con paras y militares.

 Comunidad de Paz de San José de Apartadó,  

Agosto 24 de 2006

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